martes, 30 de abril de 2013

Un niño


Tumbado en la alfombra frente a sus canicas sin hacer el menor de los ruidos, apenas mueve levemente la cabeza en señal de satisfacción, afuera se escuchan los demás niños del vecindario gritando y corriendo seguramente disfrutando de alguna batalla improvisada entre piratas o vaqueros sin embargo aquel niño sigue ahí tumbado en la alfombra frente a sus canicas y de entre ellas poniendo especial atención en esa canica de azul.

Es tan solo una pequeña canica pero seguramente lo suficientemente grande para que en la imaginación del niño se representen los más profundos mares con sus tormentas y vientos de calma, poco a poco en este mundo acuático irán apareciendo extraordinarias formas de vida producto del milagro de la mente dinámica de un niño. Ha viajado por las profundidades de esos mares haciendo aparecer toda clase de fauna, no hace falta decir palabras magias, basta con imaginar que existen.

En algún momento su madre lo llamara a comer y dejara la creación de ese mundo para que evolucione a su suerte y tal vez millones de años después aparezca una raza muy parecida a él en la que un niño aprendiz de Dios cree un mundo nuevo con la imaginación.

viernes, 3 de agosto de 2012

Vagabundo

Un abrigo de lana es necesario, las madrugadas suelen ser frías pero la soledad lo es aún mas, el abrigo da buen cobijo y compañía, en ocasiones porta un saco maltrecho dándole un toque de seriedad o tal vez un nostálgico recuerdo de una vida pasada, un sombrero panama.  El resto de la vestimenta prácticamente no importa cualquiera que esta sea inevitablemente se fue decolorando y desgastando con el andar terminando en ese tono gris.

Fue muy conveniente hacerse de una maleta donde guarda los pequeños tesoros que el camino involuntariamente le a obsequiado, una lata, un periódico viejo que leyó una y otra vez, una botella de vino sin terminar, un espejo roto que en momentos terribles suele aparecer y le devuelve una imagen de la realidad, y así un sin fin de pequeños objetos que se obstina en cargar y que solo el sabe por que atesora tanto.

Sin embargo su mas preciado tesoro lo guarda celosamente en una de las bolsas de la gabardina junto a su pecho, una hoja de papel arrugada y sucia que contiene el texto del adiós que algún día encontró en la sala de su hogar y a partir de ese momento comprendió que todo lo que había construido carecía de valor,  se sintió aliviado de no seguir con ese tren de vida que lo obligaba a mantener un nivel social, esa misma noche salio de su casa sin avisar a nadie, tan solo con lo que llevaba puesto.

Generalmente el está ahí, su condición de indigente no disimula la fuerza de su espíritu, camina apaciblemente de una esquina a otra del parque es obvio que no tiene prisa por llegar a ningún lugar, su paciencia es casi una virtud, algunas personas al verlo en su camino prefieren cambiar de acera o incluso dar media vuelta evitando todo contacto posible, también esta la gente hipócrita que pretende expiar sus culpas dándole una limosna, treinta monedas de plata algunos deberían entregar, sin embargo ninguna persona nota su gesto que esboza una ligera sonrisa que le otorga la libertad.

D.A.

jueves, 22 de marzo de 2012

Ha! que las arañas


Triste es la existencia de las arañas, solas siempre en su rincón, esperando siempre, al final llega alguien mas y solo lo devoran antes de entablar una conversación.

Hay quien se atreva decir que su vida es sencilla sin mayor complicación que la de esperar, esto no creo que sea así, están siempre ahí sumidas en sus pensamientos, enfrentándose a si mismas, repasando una y otra vez en su mente la táctica de ataque tal vez reprochandose el por que dejaron escapar a su última victima y sin nadie mas que las consuele por ello. 

A veces cuando veo una de ellas serena en su telaraña le regalo un ligero soplido que distrae su atención, las hace moverse de lugar y me alejo sonriendo pensando que cambie en algo su monótona existencia.

D.A

jueves, 8 de diciembre de 2011

FAX

Verano de 1990

Cuando recobre el conocimiento me di cuenta de que me encontraba tirado en el piso de un lugar completamente diferente, la alfombra, las paredes, no sabía en donde me hallaba, ni como llegue hasta ese lugar. Al tratar de incorporarme encontré junto de mi la copia del oficio que estaba enviando por fax, en ese momento todo paso por mi mente como una horrible pesadilla; estaba transmitiendo la copia de nuestra cotización a la empresa de San Ángel cuando mi corbata se atoro en la máquina de fax, por mas intentos que hice de zafarme esta se enredo cada vez mas y mas hasta llegar al punto inevitable de mi contacto con el aparato, primero fueron mis manos que desesperadamente intentaban apartarme y al llegar mi cabeza a la maquina una luz intensa me cegó y perdí el conocimiento.

No daba crédito a lo que había pasado de alguna manera había sido tragado y transmitido  por un estúpido fax. ¿Que hubiese pasado si las líneas telefónicas se cruzaran?, tal vez en este momento me encontraría mutilado o algo peor.

Por fortuna no había nadie en la oficina de San Ángel (era la hora de comida), mi primer impulso fue correr al teléfono para llamar a mi trabajo y tratar de explicar lo sucedido. En cuanto me contestaron sentí un impulso de preguntar por mi mismo, la voz al otro lado del teléfono era de mi compañero, quien no pareció reconocerme:

-          Bueno?...

-          Si, ¿se encuentra el Sr. de la Rosa?

El timbre de su voz se torno algo impaciente, lo cual hizo percatarme de que algo no andaba muy bien:

-Que… ¿Quien le llama?

-Es un asunto personal, el me conoce bien.

-Mire No quisiera alarmarlo, pero el Sr. de la Rosa acaba de tener un accidente, su corbata se atoró mientras transmitía un fax, y casi lo ahorca pero no paso de un leve desmayo y ahora se encuentra recuperándose en la enfermería.

No esperé más explicaciones  colgué el teléfono sin siquiera despedirme, trate de serenarme, lo primero que tenia que hacer era salir de esas oficinas. Necesitaba encontrar un lugar en el que me sintiera seguro para darme a la tarea de resolver la duda de qué o quién era yo, fue entonces cuando tuve la idea de dirigirme a la casa de Nidia que siempre fue más que una amiga,  al llegar a su casa le conté que había peleado con mi esposa y le pedí que me permitiera pasar la noche con ella, también acepto el que durmiera en otra habitación para que pudiera permanecer tranquilo mientras ordenaba mis pensamientos.

Así tuve toda una noche para pensar que haría con esta nueva vida, de alguna manera había solucionado el problema de mi esposa y mi amante sin tener que dejar a ni una de las dos, pero no me hacia a la idea de que alguien llegara esta noche con mi esposa y mis hijos aun que fuera yo mismo, también pensé que tendría a alguien que trabajara por mi, pero también cobraría mi sueldo.

A la mañana siguiente Salí de la casa de Nidia a la misma hora como si fuese a trabajar y camine un poco por las calles, en realidad no se de que manera vague tanto, al llegar el medio día, volví a llamar a mi trabajo, por suerte no me encontraba en la oficina (el otro yo no se encontraba, ¿de que manera decirlo?), como de costumbre un compañero de trabajo atendió la llamada:

-          ¿Bueno?...

-          Si, ¿se encuentra el Sr. de la Rosa?

-          No, ¿Quien le llama?

Vaya como iba a dar mi nombre…

-Es un asunto personal de hecho solo quería saber ¿como sigue después de su accidente de ayer?

- Ha si, el se encuentra bien, sin embargo yo lo he notado un poco distraído, divagante

Al escuchar aquel comentario colgué nuevamente sin despedirme, todo comenzaba a tomar sentido, mi teoría de ser yo el original y mi copia la que se quedo en el trabajo me resultaba más creíble ahora.

Espere la hora de salida y diez minutos antes me dirigí hacia el estacionamiento y me escondí en la parte trasera de mi auto (obviamente también tenía una copia de mis llaves), espere a que el otro yo llegara, cuando entro en el auto espere a que arrancara y casi estuve a punto de presentarme ante él, pero mi mamo derecha sintió la llave de cruz que siempre llevaba bajo el asiento. El golpe fue seco, creo que no sufrí demasiado, tome el control del auto y viaje en dirección de la casa de Nidia, aproveche su ausencia por el trabajo, apure a cavar una fosa en su jardín (al fin y al cabo siempre quiso tenerme junto a ella), al terminar sentí un alivio increíble, vaya el crimen perfecto.

Al llegar a casa todo estaba en completa normalidad, tome un baño y me recosté, como es costumbre, mi esposa se recostó junto a mi y comenzó a acariciarme el cabello, pero algo pareció extrañarla:

- ¿Nunca te había sentido esta cicatriz en la cabeza?

No supe que contestar en realidad jamás tuve una cicatriz en la cabeza:

- Cuando era niño caí golpeándome la cabeza con una roca.

Esta es la única prueba física de toda esta extraña jugarreta de la vida, una buena pregunta paso por mi cabeza y no resistí preguntarle a mi esposa:

-¿Qué harías con dos personas iguales a mi?

Ella sonrío al mismo tiempo que me daba un beso y contesto:

- No lo sé, seguramente no los soportaría.

No pude evitar sonreir
 - ¡ah! tienes razón, yo tampoco.

D.A

sábado, 5 de noviembre de 2011

#ForeverAlone


Los #ForeverAlone caminan con los ojos vendados en un cuarto oscuro, sus pasos son cortos temen tropezar casi arrastran los pies, levantan sus brazos para tratar de sentir si hay algo a su alrededor para sentir si alguien se acerca, van gritando su consigna pero aunque alguien este a su lado no se hacen escuchar.

Algunas veces entre tanto andar se topan de frente con otro #foreveralone que por supuesto lleva también los ojos vendados, este encuentro les causa gran sorpresa, algunos no resisten tal sensación y simplemente se alejan tropezando, algunos otros resisten la experiencia y se quedan para tratar de descubrir mas de ese hallazgo, entonces comienzan a usar el tacto, se toman de las manos, se sienten a veces con pequeños apretones para distinguir las texturas, se tocan el rostro tratando de definir los rasgos aquella figura, esto les puede llevar varios minutos, si mas se dan un abrazo, pero ambos sienten que están abrazando a un cuerpo frío, se funden en un abrazo mas fuerte tratando de sentir algo mas, luego de unos momentos se dan por vencidos se sueltan, se van separando poco a poco dando pequeños pasos hacia atrás siempre con los brazos al frente y sus manos son lo ultimo que se dejan sentir del uno al otro, luego dan la media vuelta y comienzan nuevamente su andar y pregonando su consigna de #foreveralone.

Pero no siempre pasan su vida así, de vez en cuando suceden accidentes mientras se encuentra y pasan sus manos por sus rostros para intentar reconocerse, sus dedos de manera inconsciente quitan la venda que el otro trae y aunque caminan por un cuarto oscuro siempre existe un pequeño halo de luz que permite distinguir a quien los ha sacado de su ceguera y sin mas devuelven el accidental favor. Ahora los dos se encuentran frente a frente sus párpados se abren lo mas posible y apenas se distinguen pero es suficiente para sentir que se conocían de hace mucho tiempo, en aquella oscuridad se logran distinguir una sonrisa en sus rostros, sin mas caminan juntos tomados de la mano hacia la puerta de aquel lugar, antes de llegar se detienen y se vuelven a mirar, sonríen y salen juntos, allá afuera esta la vida.

D.A